Una voz llega a alguien en la oscuridad. Imaginar.
A alguien, boca arriba en la oscuridad una voz le habla de un
pasado. Con alusiones ocasionales a un presente y, con menor frecuencia, a un
futuro, como, por ejemplo: «Acabarás tal como estás ahora». Y en otra oscuridad o en la misma otro
imaginándolo todo para hacerse compañía. Déjalo rápido.
El uso de la
segunda persona caracteriza a la voz. El de la tercera al otro. Si también él
pudiera hablar a aquel a quien habla la voz, habría un tercero. Pero no puede.
No podrá. No puedes. No podrás.
Samuel Beckett. Compañía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario